Exposición de Coullaut Valera en la calle San Pedro, Marchena
Lorenzo Coullaut Valera fue un escultor e ilustrador español nacido en Marchena en el año 1876, hijo de un ingeniero francés. Pasó su infancia en Nantes, Francia, y regresó a España en 1893. Sus obras se encuentran por toda España y Latinoamérica y cuenta con un museo en su localidad natal.
Aunque en otros lugares de Andalucía hay una fuerte tradición carnavalera, destacando el famoso carnaval de Cádiz, en Marchena nunca se ha hecho nada. Estos últimos años se han empezado a realizar actividades para hacer surgir una tradición carnavalera aquí en el pueblo.
Yo no pude hacer reportaje del pasacalles de carnaval de este pasado sábado 11 de febrero, por lo que dejo aquí el realizado por TeleMarchena del pasacalles y las actividades posteriores en el Auditorio de la Princesa.
En los últimos años el Ayuntamiento de Marchena junto a Radio Televisión Marchena viene organizando una fiesta pre-campanadas días antes de fin de año, que viene a ser una simulación de las campanadas de fin de año. Es un evento solidario, ya que la recaudación de la venta de las uvas va destinado a una organización que ayuda a las víctimas de alzheimer. Con una duración de más de cinco horas, desde las 5 y media de la tarde, contó con actuaciones infantiles, nieve artificial, DJ, y a las 10 de la noche las «campanadas», con fuegos artificiales y todo. Este año se ha realizado en la plaza de la Constitución, frente a la fuente del niño. Es una gran iniciativa que da vida y alegría al pueblo.
Para los que me visitan desde otros países y no conocen la celebración de las campanadas de fin de año en España, se trata de una de las tradiciones que más representa y une a los españoles. Al sonar las doce campanadas que marcan la medianoche del 31 de diciembre en el reloj de la mítica plaza Puerta del Sol de Madrid, los españoles comen una uva por cada campanada, un ritual que representa deseos de buena suerte para el año que comienza y que une a familias y amigos en un momento de celebración colectiva, alegría y esperanza. Se termina con un «¡¡Feliz año nuevo!!» y un brindis de champán, cava o lo que cada familia prefiera.