El Sábado Santo de 2026 quedará grabado en la memoria de Marchena como uno de los mejores en muchos años. Con un día espléndido, cielo despejado y temperaturas de hasta 27ºC, los astros se alinearon para hacer de este día un día inolvidable.
Partiendo de la Iglesia de Santa María de la Mota (donde la hermandad fue fundada en 1567) a las 6 y media de la tarde, la Cruz de Guía abre paso a un cortejo de unas 1170 personas, entre nazarenos, celadores, portadores de insiginas, figuras alegóricas (la Fe, las tres Marías y la Verónica), representaciones de hermandades y de cuerpos civiles, militares y eclesiásticos, cuerpos de acólitos y turiferarios, capataces, costaleros y músicos.
El Triunfo de la Santa Cruz es el primero de los tres pasos que forman la procesión. Comúnmente llamado “La Escalerilla”, es un paso alegórico que representa la victoria de la cruz sobre la muerte, es un paso “de escuela”, donde los integrantes del grupo joven aprenden y ganan experiencia para su futuro en la hermandad. Originalmente era una hermandad independiente, que se fusionó con la del Santo Entierro en 1828.
Este año, el Grupo Joven donó un nuevo estandarte bordado en seda sobre terciopelo negro. Esta pieza es una recuperación de un diseño francés del siglo XIX que incluye la Santa Cruz con el Santo Sudario rodeada de flores. Como es habitual desde hace 20 años, le acompaña la Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora de la Merced de El Viso del Alcor (Sevilla).
El paso del Santo Entierro de Cristo porta la imagen del Señor Yacente dentro de una urna de cristal. El paso es la obra póstuma de Guzmán Bejarano, que falleció antes de verlo procesionar por primera vez en 2001. La imagen del Señor Yacente es atribuida a Jerónimo Hernández y representa el cuerpo de Cristo ya descendido y muerto, depositado en el Santo Sepulcro.
Este año el Santo Entierro estrenaba una nueva cama confeccionada por las bordadoras de la hermandad bajo el mando de José Librero. La Centuria Romana que escolta al paso y representa la guardia del sepulcro de Cristo que pretendía evitar que el cuerpo fuera robado, cumplió 30 años de su recuperación. Tras las mujeres de mantilla tocaba sus marchas la Banda de Cornetas y Tambores del Nazareno de El Arahal (Sevilla). Antonio Calle se estrenaba como capataz de el Santo Entierro, relevando a Ramón Carmona (hijo) en su cargo.
Nuestra Señora y Madre de la Soledad Coronada es la «Señora y Madre de Marchena«, y representa la devoción mariana más profunda y arraigada de la localidad. Se dice popularmente que, aunque cada marchenero tenga su devoción particular, «un poco de la Soledad somos todos”. Fue Coronada Canónicamente en septiembre de 2024, un evento que tuvo a la “Reina de Marchena” dieciséis horas seguidas en la calle. Este año llevaba su palio de estrellas y un exorno florar muy singular y llamativo.
El paso de la Soledad, dirigido por el capataz Alberto López, que ha sido el pregonero oficial de esta Semana Santa, va custodiado por las mujeres de manto y saya y la Banda de Música de la Cruz Roja de Sevilla.
La procesión culmina con las moleeras, cuando antes de llegar a su templo, la Virgen apenas puede avanzar por el Tiro de Santa María, donde una multitud se arremolina y “cangrejea” de mientras fieles devotos no paran de cantarle saetas a la Madre de la Soledad, una tradición histórica con literalmente siglos de antiguedad.










