La tarde del Viernes Santo realiza estación de penitencia en Marchena la Hermandad del Santísimo Cristo de San Pedro, María Santísima de las Angustias y San Juan Evangelista. Con un cortejo de aproximadamente 680 personas, esta cofradía parte de su sede la Iglesia de Santo Pedro Mártir, comúnmente conocida como Santo Domingo, la cual cuenta con la característica especial de tener unas escaleras que los pasos deben descender (y ascender posteriormente en la entrada), una difícil maniobra que los capataces y costaleros salvan con una habilidad admirable. Esta iglesia fue fundada en 1517 y fue originalmente un convento de la Orden Dominica.
Tras la apertura de puertas a las 20:30 podemos ver la Cruz de Enagüilla tras tres nazarenos vestidos con las antigüas túnicas que dejaron de usarse en los años 20 del siglo pasado. Uno de ellos es el muñidor, que utiliza una matraca o castañuela de madera, marcando el ritmo de la procesión.
El Santísimo Cristo de San Pedro es un crucificado de tres clavos que data de finales del siglo XV o principios del siglo XVI y combina detalles góticos con rasgos renacentistas, con posibles influencias mexicanas relacionadas con los talleres de Fray Pedro de Gante. Procesiona en una cruz de plata de 1889 con un dosel de terciopelo carmesí bordado en oro, realizado en el último tercio del siglo XIX. Es una característica excepcional, ya que no es habitual ver a un crucificado con un dosel en la Semana Santa en general.
Al ser una procesión de silencio y recogimiento, el Cristo de San Pedro no lleva banda, sino que es precedido por una capilla musical (instrumentos de viento y madera) y un grupo de cantores interpretando versos del Miserere de Eslava.
María Santísima de las Angustias fue tallada en 1867 por el escultor sevillano Graviel Astorga y Miranda. Desde 1985, procesiona acompañada por la imagen de San Juan Evangelista, atribuida también a Astorga, quien luce túnica y mantolín bordados en oro del siglo XIX. El paso de palio de plata de techo rígido es originario del siglo XIX, reformado posteriormente. En el frontal se sitúa una capillita de plata con la Virgen del Rosario (patrona de Marchena y también titular de la hermandad). Este año 2026 la Virgen de las Angustias fue ataviada con un rostrillo del siglo XVIII que no dejó indiferente a nadie.
La Banda de Música Villa de Marchena acompañó al palio con música de corte fúnebre y solemne, incluyendo “Angustias”, compuesta por Martín Salas Martínez para esta Virgen, y “Jesús de las Penas”, por Antonio Pantión en la salida. También interpretaron “Margot” al entrar en la calle San Francisco, y “Cristo en la Alcazaba” y “La madrugá” en la entrada. La hermandad solicitó que no se tocara el himno de España debido al carácter fúnebre y solemne de la procesión.










