Este 2026 ha sido excepcional para la Hermandad de la Santa Vera Cruz y Nuestra Señora de la Esperanza Coronada, ya que debido a las obras que se están realizando en el casco histórico de la localidad, y para no coincidir con la procesión de la hermandad del Dulce Nombre, ha tenido que realizar su recorrido en dirección contraria, saliendo dirección los cantillos. El paso del crucificado por la antigua muralla almohade de la Puerta de Morón (actual museo Lorenzo Coullaut Valera) dejó una estampa que maravilló a todos.
Además del cambio de itinerario, la hermandad estrenó este año una nueva seña (estandarte), bordada por José Librero Fernández, con orfebrería de Manuel Casiano Fernández, inspirada en el diseño del estandarte antiguo.
La estación de penitencia comenzó a las 22:00 con la apertura de las puertas de la capilla de la Santa Vera Cruz, en la calle San Francisco, donde puso el pie en la calle en primer lugar la Cruz de Guía, con su lema «Toma tu cruz y sígueme».
El Señor de la Santa Vera Cruz es un crucificado del siglo XVI atribuido a Roque Balduque, tallado en madera de cedro y ahuecado para reducir su peso. Procesiona en un paso de estilo barroco-rocalla que destaca por su «piña» del siglo XVI y una pequeña dolorosa en el frontal atribuida a Pedro de Mena. Lo acompañaba la Banda de Cornetas y Tambores María Santísima de la Palma, que interpretó la marcha «Requiem» de Bienvenido Puelles en la salida, tras el himno nacional, justo en el 40 aniversario de la composición de la marcha.
Nuestra Señora de la Esperanza Coronada, la primera Virgen en ser coronada de Marchena, en 2004, es una talla del siglo XVII (círculo de Martínez Montañés) que destaca por su llanto sereno y sus manos asimétricas, con 5 lágrimas de cristal. Su paso de palio es reconocido por el sonido metálico de su crestería de plata del siglo XIX. Le acompañaba la Banda de Música de Albaida del Aljarafe.










