Son las ocho de la tarde en Marchena cuando la Centuria Romana de la Hermandad de la Humildad, que este año celebra su 35 aniversario, toma el patio de la iglesia de Santa Clara y se abren las puertas dejando paso a la Cruz de Guía que lidera el cortejo. De los 1140 hermanos que pertenecen a esta hermandad, 685 papeletas de sitio se han repartido este año, de las cuales aproximadamente 350 pertenecen a nazarenos. También se han confeccionado nuevas vestiduras para el cuerpo de acólitos, ampliando a 10 el número de acólitos y turiferarios por cada paso.
Tras el primer cuerpo de acólitos vemos como el equipo de costaleros de Nuestro Padre y Señor de la Humildad y Paciencia, liderados por el nuevo Hermano Mayor, Francisco Núñez «Kisco», su hijo Ángel Núñez (que ha sido pregonero juvenil este año), y Juan Antonio Pérez (hijo del capitán de la centuria romana, Jose Antonio Pérez), hacen una delicada y dificultosa maniobra para pasar por el pórtico de Santa Clara, el cual antiguamente formaba parte del convento que ocupaba el mismo lugar. Tras sonar el himno de España interpretado por la Asociación Musical Arroquia Martínez de Jódar (Jaén), el paso de misterio pasa las rejas y revira hasta detenerse enfrente de la casa hermandad, momento en el que la Centuria Romana rodea el paso y se proclama la sentencia de Poncio Pilatos, en la que se condena a Jesús Nazareno a ser crucificado.
Esta proclamación es el acto conocido como Pregón del Ángel, que antiguamente se realizaba desde el balcón y que recientemente la Asociación de Profesores de Patrimonio de Sevilla ha pedido que se declare como patrimonio inmaterial de Andalucía. El texto que se declama narra el juicio de Jesús, mencionando cómo fue llevado ante Caifás, interrogado por Poncio Pilato sobre si era «rey de los judíos» y finalmente condenado por «falsas predicaciones» y por ser considerado «malhechor y hechicero». La sentencia también alude a detalles de la Pasión, como los azotes, el cansancio de Cristo sentado sobre una piedra y la liberación de Barrabás. Tras finalizar el relato de la condena, el capitán de la centuria levanta su espada como señal de mando y confirma que debe cumplirse la sentencia dictaminada por Pilatos.
Este año el Señor de la Humildad estrena un broche con el sello de JHS («Jesús Hijo del Señor) y recupera el antiguo «sudario de los cristalitos» y la antigua corona de espinas de plata junto a sus clásicas potencias, lo que recrea el aspecto que tenía antiguamente en los años 60.
Tras el paso de la banda podemos ver un nuevo tramo de nazarenos, el «tramo de la ilusión», compuesto por los más pequeños de la hermandad, muchos de ellos hacen estación de penitencia por primera vez. Esto a su vez abre paso al tramo de Nuestra Señora de los Dolores, «la última novicia de Santa Clara», con su característica mirada al cielo en gesto de súplica y la espectacular diadema. Proveniente de una antigua comunidad servita, esta dolorosa luce este año el manto restaurado que dejó de utilizarse en 1996. La cuadrilla de costaleros, «El Costal de Dolores», liderada por el capataz David Romero, efectúa una milimétrica y trabajosa maniobra, de rodillas, para poder traspasar el portal de la iglesia con el enorme y majestuoso paso de palio, compuesto por 12 varales de plata, techo de tela, candelería siempre encendida y conjunto floral formado de rosas mondial en color blanco roto, hipéricum, flor de arroz y helechos de cuero.
La Asociación Musical Álvarez Quintero de Utrera (Sevilla) ha acompañado por primera vez a la Virgen de los Dolores, aunque no es la primera vez que toca en Marchena, ya que ya había acompañado a la Virgen de la Soledad el Sábado Santo en los años 90.
La Hermandad hizo su clásico recorrido: Santa Clara, Niño de Marchena (calle Guillermo), San Sebastián, Cantillos, San Francisco, Carrera, plaza de San Andrés, Las Torres, Cantillos, San Sebastián, Menéndez Pelayo (también conocida como calle El Cura), Santa Clara (entrada).
La entrada bajo la luz de la luna llena fue extremadamente emocionante. El Señor se encerró a las 0:15 mientras la banda Arroquia Martínez interpretaba «La Esperanza de María» (de Alejandro Blanco) y «Costalero» (de Martín Salas), y la Virgen a las 0:50 mientras la banda Álvarez Quintero interpretaba «La Madrugá» (de Abel Moreno). Recomiendo ver el vídeo completo porque la entrada es realmente sublime y conmovedora. Eso sí, como siempre, recomiendo seleccionar la calidad en 4K (2160p, en el icono de la ruedecita) porque Youtube comprime demasiado el vídeo haciendo que pierda demasiada calidad y es una lástima que me esfuerzo mucho para que se vea como una película del cine para que luego Youtube lo estropee todo.










