El Príncipe de Persia. Estaba obsesionado. Recuerdo que hasta jugaba por la calle imaginándome que yo era el príncipe. ¡Qué tiempos aquellos!
«La princesa está esperando…»
Sé tu mismo/a. No hay nada más valioso como la autenticidad. En lugar de hacer las cosas según les vaya a gustar o no a los demás, o según vaya o no a funcionar, o según o no vaya a quedar bien o mal.. hazlas porque tú quieres y porque a tí te da la gana y punto.
© 2026 Francisco González SOLEMNITY